Seasonal Booking Workflow
El encargo llegó en marzo, cuando las reservas de verano ya estaban cerradas pero las de invierno apenas comenzaban a llegar. La dueña de casa necesitaba coordinar las fechas de arriendo de su propiedad en Puerto Natales con los períodos en que la familia la ocupaba, y el sistema anterior —una planilla compartida con anotaciones a mano— había fallado dos veces con dobles reservas.
Diseñamos un flujo estacional que separa el calendario en tres ventanas: alta demanda (diciembre a febrero), temporada media (octubre, noviembre y marzo) y meses de mantenimiento. Cada ventana tiene reglas propias de confirmación: en temporada alta se exige un depósito de reserva y una fecha límite de respuesta de 48 horas; en temporada media la confirmación es automática si el período no se cruza con los bloques familiares marcados en el calendario.
La parte más delicada fue definir qué hacer cuando una solicitud llegaba justo en el límite entre dos ventanas. Optamos por una regla simple: manda la fecha de entrada, no la de salida. Si el huésped entra en temporada alta, se aplican las condiciones de temporada alta aunque la salida caiga en temporada media. Esto eliminó las discusiones sobre interpretación y dejó el proceso predecible para la administradora local que atiende las llegadas.
El resultado se nota en la operación diaria: las consultas por disponibilidad se responden en menos de una hora, las dobles reservas desaparecieron y la familia sabe con tres meses de anticipación qué semanas puede usar la casa. El flujo quedó documentado en una guía de una página que cualquier persona nueva puede seguir sin depender de la memoria de quien armó el sistema.
Si estás evaluando un proceso similar para tu propiedad o proyecto, podemos conversar sobre cómo adaptar estas reglas a tu caso. Escríbenos o revisa otros proyectos del estudio para ver el tipo de trabajo que hacemos.