En esta página se detallan los tres formatos habituales de colaboración: la consultoría puntual de decoración, el proyecto de interiorismo integral y el acompañamiento por etapas durante una remodelación. Cada modalidad define su nivel de intervención, los entregables asociados y el tipo de cliente al que responde, para que puedas elegir con claridad antes de la entrevista inicial.
Antes de la entrevista inicial conviene aclarar cómo se estructura un encargo, qué incluye la memoria descriptiva y de qué depende el plazo de entrega. Estas son las dudas que más se repiten al revisar el portafolio.
La asesoría puntual se limita a una visita al inmueble, revisión de planimetría y un informe con recomendaciones de distribución, paleta cromática y mobiliario. El proyecto integral incluye levantamiento completo, propuesta de intervención, memoria descriptiva, planimetría simplificada y acompañamiento durante la ejecución de la remodelación. Para departamentos de tamaño medio, el proyecto integral suele durar entre seis y diez semanas.
La curaduría combina ambas opciones. Cuando el encargo lo permite, priorizamos mobiliario artesanal de origen local, especialmente en madera, mimbre y textiles de lino. Pero si el presupuesto o el plazo lo exigen, integramos piezas de catálogo que mantengan la misma línea estética. La decisión siempre se documenta en la memoria descriptiva para que el cliente sepa qué se eligió y por qué.
Primero se estudia la orientación del departamento y la posición de los vanos. Luego se propone eliminar tabiques que bloqueen el paso de luz, usar acabados claros en muros y pisos, y redistribuir los puntos de iluminación artificial con capas diferenciadas. En proyectos recientes en Providencia y Ñuñoa logramos aumentar la sensación de amplitud sin recurrir a obras mayores.
Basta con enviar la dirección del inmueble, algunas fotografías de los espacios que quieres intervenir y una breve descripción del uso actual de cada zona. Con eso organizamos la conversación y podemos adelantar si el encargo corresponde a una asesoría puntual o a un proyecto integral. No hace falta tener planos actualizados; la planimetría se elabora durante el proceso.
Sí, cuando se contrata el proyecto integral. Preparamos la lista de piezas con proveedor, medidas y plazo de entrega, y coordinamos la recepción en obra. Si prefieres encargarte tú de las compras, entregamos la misma lista con especificaciones técnicas para que no haya errores de dimensión o de acabado. La supervisión de montaje se cotiza por separado.
Para una asesoría puntual bastan dos semanas. Para un proyecto integral recomendamos reservar con al menos un mes de anticipación, porque la agenda de visitas a terreno y la coordinación con proveedores locales ocupa varias jornadas. Si la remodelación coincide con temporada alta en la región, el tiempo de espera puede extenderse. Toda esta información se confirma en la entrevista inicial.
Lo que obtienes al encargar tu proyecto
Cada intervención parte de una entrevista inicial en la que revisamos tus necesidades reales: cómo usas cada zona, qué piezas conservar y qué esperas del resultado. A partir de ahí se define el alcance, los plazos y el presupuesto de honorarios antes de tocar un solo muro.
No todos los proyectos de interiorismo empiezan igual. Por eso organizo el trabajo en tres formatos claros: una consulta puntual para resolver dudas concretas, un acompañamiento parcial para decisiones de decoración y una dirección integral cuando la remodelación toca estructura y distribución.
Una sesión de entrevista y revisión de planimetría para evaluar la viabilidad de tu proyecto. Sirve para definir el alcance real de la intervención, estimar prioridades y detectar restricciones de luminosidad o circulación antes de comprometer un presupuesto mayor. Al finalizar recibes una memoria breve con las recomendaciones principales.
Pensado para quienes ya tienen la estructura resuelta pero necesitan criterio en la selección de mobiliario artesanal, textiles y paleta cromática. Trabajo sobre un inventario de piezas existentes, propongo incorporaciones y defino una guía de compra con prioridades claras. Ideal para renovar la atmósfera de un dormitorio o un estar sin obras mayores.
El formato más completo: abarca desde el levantamiento del espacio y la propuesta de redistribución hasta la supervisión de la obra y la curaduría final de piezas decorativas. Incluye planimetría simplificada, memoria descriptiva y coordinación con los oficios involucrados. Está orientado a departamentos y casas de tamaño medio donde cada decisión afecta la sensación de amplitud.
Para consultas acotadas: elegir un color de pintura, reorganizar la distribución de un living o evaluar una propuesta de iluminación. En una hora revisamos fotografías, medidas y referencias, y te llevas un resumen escrito con las opciones recomendadas. Una alternativa práctica cuando no necesitas un proyecto completo.
Selección de objetos, cerámicas, textiles y obras de pequeño formato para dar carácter a un ambiente ya intervenido. Trabajo con artesanos locales y piezas de autor que dialogan con la paleta y las texturas del espacio. Cada propuesta incluye la ubicación sugerida y el criterio de composición para que el resultado se sienta natural, no decorado en exceso.
Si ya tienes un proyecto en desarrollo con otro profesional, ofrezco una mirada externa sobre la distribución, la relación con la luz natural y la coherencia material. Reviso la planimetría y entrego observaciones concretas por escrito, con alternativas de mejora cuando corresponde. Un control de calidad útil antes de iniciar la obra.