Para que cada encargo quede claro desde la primera conversación, estas son las definiciones que ordenan la forma de trabajar: qué se considera dentro del proyecto, cómo se entrega la documentación y qué límites aplican a la intervención. Leerlas antes de la entrevista inicial evita malentendidos y permite que el presupuesto y los plazos se ajusten a lo que realmente necesitas.